Por qué la puesta en marcha importa más de lo que parece
Una instalación de calefacción pasa seis o siete meses parada. Durante ese tiempo entra aire en el circuito, la presión de la caldera baja poco a poco y las válvulas termostáticas pueden quedarse agarrotadas. El resultado lo veo cada año: el primer día de frío la caldera se bloquea, los radiadores calientan solo por la parte baja o se oye agua circulando por las tuberías.
Dedicar quince minutos a esta revisión antes de encenderla a diario evita la mayoría de esas averías. Es el mismo procedimiento que aplico cuando me llaman a una vivienda, y cualquier persona puede hacer la parte básica con dos herramientas sencillas.
Herramientas necesarias
No hace falta material profesional para la revisión básica:
- Una llave de purgado (disponible en cualquier ferretería por muy poco dinero) o un destornillador plano, según el modelo de purgador.
- Un trapo y un recipiente pequeño para recoger el agua que salga.
- El manual de la caldera, para localizar la llave de llenado y conocer la presión que indica el fabricante.
Purgar los radiadores: el procedimiento correcto
El orden importa. Purgar en el orden equivocado deja aire atrapado en el circuito y el problema vuelve a los pocos días. Este es el procedimiento completo:
- Enciende la calefacción durante unos 15 minutos para que el agua circule y el aire suba a la parte alta de cada radiador.
- Apaga la calefacción y espera a que los radiadores se templen. El agua caliente quema, y purgar con la bomba en marcha puede volver a meter aire en el circuito.
- Empieza por el radiador más cercano a la caldera y avanza hasta el más alejado. En una vivienda de dos plantas, primero los de la planta baja y después los de arriba.
- Coloca el trapo y el recipiente bajo el purgador (la pequeña válvula en un lateral superior del radiador) y gíralo un cuarto de vuelta.
- Oirás salir el aire con un silbido. Cuando empiece a salir agua de forma continua, sin burbujas, cierra el purgador sin apretar en exceso.
- Repite la operación en todos los radiadores de la vivienda.
- Al terminar, comprueba la presión de la caldera: habrá bajado y hay que reponerla.
La presión de la caldera: el paso que casi todo el mundo olvida
Al purgar sale agua del circuito y la presión baja. Con la instalación fría, la mayoría de calderas domésticas deben marcar aproximadamente entre 1 y 1,5 bar, aunque el valor exacto lo fija el fabricante y conviene consultarlo en el manual.
Si está por debajo, abre despacio la llave de llenado (suele estar bajo la caldera) hasta alcanzar la presión correcta y ciérrala bien. Un detalle importante: si tienes que rellenar la presión cada pocas semanas, hay una fuga en el circuito o en la caldera. Eso ya no es mantenimiento, es una avería, y rellenar una y otra vez solo la enmascara.
Diagnóstico: qué te dice cada radiador frío
Después de purgar, cada síntoma apunta a una causa distinta:
- Calienta por arriba pero no por abajo: hay lodos acumulados en el fondo del radiador. Se soluciona con una limpieza del circuito, no con más purgado.
- No calienta nada: revisa que la llave del radiador esté abierta. Si tiene válvula termostática, es frecuente que se quede agarrotada tras el verano; retira el cabezal y comprueba que el vástago se mueve.
- Calienta a medias y hace ruido: todavía queda aire. Repite el purgado en ese radiador.
- Todos fríos con la caldera en marcha: el problema está en la caldera o en la bomba, no en los radiadores.
Qué no debes tocar nunca
La parte de la instalación que puedes revisar tú termina en los radiadores y en la llave de llenado. El interior de la caldera, la conexión de gas y los componentes eléctricos son territorio exclusivo de un instalador habilitado. Manipularlos sin la cualificación adecuada es peligroso y, en el caso del gas, además es ilegal.
Si hueles a gas, no enciendas nada, ventila y llama primero al 112 si el olor es fuerte. La seguridad va siempre por delante de cualquier avería.
Cuándo hace falta un instalador
Hay señales que no admiten espera: la caldera pierde presión cada pocos días, aparece agua debajo del aparato, muestra códigos de error que vuelven tras reiniciar, o los radiadores siguen fríos después de un purgado bien hecho. En cualquiera de esos casos, cuanto antes se revise, más barata suele ser la reparación.
Atiendo calefacción y gas en Mollet del Vallès y todo el Vallès, con guardia 24/7 los 365 días. Si me mandas por WhatsApp una foto del manómetro o del código de error, te oriento antes de desplazarme.
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Preguntas frecuentes
- ¿Cada cuánto hay que purgar los radiadores?
- Una vez al año, al inicio de la temporada, es suficiente en la mayoría de instalaciones. Repite la operación siempre que un radiador caliente solo por abajo o se oiga agua circulando por las tuberías.
- ¿Se purgan con la calefacción encendida?
- No. Se enciende antes para mover el aire hacia los radiadores, pero el purgado se hace con la calefacción apagada y los radiadores templados. Con la bomba en marcha se puede volver a introducir aire en el circuito, y con el agua caliente hay riesgo de quemaduras.
- ¿Qué presión debe tener la caldera?
- Con la instalación fría, la mayoría de calderas domésticas trabajan entre 1 y 1,5 bar. El valor exacto lo indica el fabricante en el manual. En caliente la presión sube ligeramente, lo cual es normal.
- ¿Qué hago si la caldera pierde presión muy a menudo?
- Indica una fuga en el circuito o en la propia caldera. Rellenar la presión una y otra vez no lo soluciona, solo lo enmascara. Conviene que un instalador localice la pérdida cuanto antes.
- ¿Los radiadores de una casa de dos plantas se purgan igual?
- Sí, pero el orden cambia: primero los de la planta baja, del más cercano al más alejado de la caldera, y después los de la planta superior en el mismo orden.

