Los pasos, por orden
Si notas olor a gas en la vivienda, actúa así y sin prisas atropelladas:
- Cierra la llave general del gas (la del contador o la de la entrada de la vivienda).
- Abre puertas y ventanas para ventilar en cruz.
- No acciones interruptores, ni enciendas ni apagues luces, campana o aparatos: una chispa es el riesgo real.
- No uses el móvil dentro de la vivienda; sal al rellano o a la calle para llamar.
- Si el olor es fuerte o no cede al ventilar, sal de la vivienda y avisa al servicio de urgencias de tu compañía distribuidora. En caso de emergencia, 112.
Lo que suele estar detrás cuando el olor es leve
Un olor puntual y muy tenue cerca de la cocina suele venir de un quemador mal apagado, de una junta o un latiguillo envejecido, o de la conexión de la bombona. Los latiguillos de goma tienen fecha de caducidad impresa: si la tuya ha pasado, sustitúyelo, cuesta poco y evita sustos.
El olor a gas es un aditivo añadido a propósito para que se detecte. Que huela quiere decir que el sistema de seguridad funciona; que lo ignores es lo que lo convierte en un problema.
Después del susto: revisión de la instalación
Una vez controlada la situación, conviene revisar la instalación: estado de latiguillos y juntas, válvulas de corte que cierren de verdad, ventilación de la estancia y salida de humos.
Hago instalaciones de gas y de calefacción monotubo y bitubo en Mollet del Vallès y el Vallès. Lo que no hago es servicio técnico de reparación de calderas: si el problema es del equipo, te lo digo por teléfono.
Si prefieres que lo mire yo, estoy de guardia 24/7 en Mollet y todo el Vallès.
Mándame una foto o un vídeo corto por WhatsApp y te oriento antes de desplazarme.
Preguntas frecuentes
- ¿Puedo seguir usando la cocina si el olor ha desaparecido?
- Solo si estás seguro de que venía de un quemador mal cerrado. Si no sabes de dónde salía, deja la llave general cerrada hasta que alguien revise la instalación.
- ¿Cada cuánto hay que cambiar el latiguillo del gas?
- Sigue la fecha de caducidad impresa en el propio latiguillo, normalmente cada cinco años. Es una de las sustituciones más baratas y más olvidadas de la casa.
